
La ficción audiovisual lleva décadas alertándonos sobre el fin del mundo. En el cine de catástrofes de los 60 y 70, rascacielos en llamas, ciudades arrasadas por intensos terremotos o barcos zozobrados tras el impacto de una gran ola servían de escenario para que el héroe de turno hiciera frente a las mayores dificultades, incluida la cobardía y miseria humanas. Hoy en día los acontecimientos amenazan con la extinción de la vida sobre la tierra y los supervivientes quedan a merced de un nuevo paradigma en el que impera la ley del más fuerte o del más desalmado.


