
Cuando se habla de Agustín Gómez Arcos, se le suele asociar a una literatura de posguerra, o sobre la posguerra, censurada por el franquismo e invisibilizada hasta nuestros días. Una literatura atravesada, lastrada incluso, por las consecuencias de la guerra, que se nutre de los imaginarios de la derrota para exponer y exhibir las heridas sangrantes de quienes fueron señalados, y señaladas, como pertenecientes al bando perdedor. Pero la primera novela del autor, El cordero carnívoro, se publica en 1975, muerto el dictador, y las tres siguientes, durante los años conocidos posteriormente como La Transición.


















