
Estamos en Madrid al final de una pandemia que ha puesto en jaque el sistema sanitario, la economía y la sociedad entera. La presidenta de la Comunidad, Díaz Ayuso, se ha enfrentado al gobierno de Pedro Sánchez desde el primer momento. A las restricciones de movilidad y al cierre de determinados sectores económicos, la presidenta contrapone unas medidas mucho más laxas. Pese a las muertes, que se cuentan por miles, el hastío, el ahogo económico y la crisis resultante después de casi un año de excepcionalidad, entronizan a la salvadora, quien clama libertad como si de una fórmula mágica se tratara. La consecuencia inmediata: Ayuso arrasa en las elecciones autonómicas convocadas por ella misma para aprovechar la situación.




