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14/9/24

El bien y el mal al final de La carretera


Resulta muy difícil hablar de La carretera sin destripar el final. Leí la novela de Cormac McCarthy habiendo visto la película, y esperaba llegar a ese momento como si me correspondiera por derecho. Al mismo tiempo, una chispa de inquietud en el estómago me advertía de la posibilidad de diferencias más o menos sutiles, más o menos obvias, capaces de alterar el recuerdo de las sensaciones vividas al terminar el film.

12/9/24

La distopía del presente, sobre Radicalizado de Cory Doctorow

No soy capaz de leer ninguna distopía como solía hacerlo antes de Contra la distopía de Francisco Martorell. Supongo que justo eso pretendía el autor: punto para él. Sigo disfrutando del genero, ahora con un nuevo filtro. Como las gafas de Roddy Pipper en Están Vivos, me obligo a mirar más allá, a escrutar aquellos elementos consustanciales que, como bien demuestra Martorell, lo señalan como conservador. 

12/6/23

Repensar la adolescencia a partir de Las Novias de Cristina Morano


Leí una vez que la literatura es el único arte capaz de demostrar la existencia de los demás. No es que la existencia del ser humano pueda estar en entredicho, como la forma de la tierra para algunos. Se trata de asumir el “otro”, la “otra”, como un ser consciente cuya existencia condiciona el mundo en el que vivimos, nuestra realidad. En una sociedad construida a partir de la interacción de los seres humanos hoy en día reconocidos esencialmente como “individuos”, la consciencia de los demás tiene una relevancia política fundamental. Si no somos capaces de comprender y asumir la “alteridad”, difícilmente podremos pensar una sociedad más allá de nuestros intereses particulares.

23/5/23

Estación Once: de la ficción post apocalíptica a la ficción post traumática


La ficción audiovisual lleva décadas alertándonos sobre el fin del mundo. En el cine de catástrofes de los 60 y 70, rascacielos en llamas, ciudades arrasadas por intensos terremotos o barcos zozobrados tras el impacto de una gran ola servían de escenario para que el héroe de turno hiciera frente a las mayores dificultades, incluida la cobardía y miseria humanas. Hoy en día los acontecimientos amenazan con la extinción de la vida sobre la tierra y los supervivientes quedan a merced de un nuevo paradigma en el que impera la ley del más fuerte o del más desalmado.

Salvados por la literatura o por qué hay que leer El Ministerio del Futuro


Resulta descorazonador escuchar o leer algunos de los discursos que desde el ecologismo advierten de la inevitable contracción de la esfera material de la economía provocada por la escasez de energía fósil principalmente, pero también por la de aquellos materiales imprescindibles para la producción y reproducción de energía renovable. Si añadimos la crisis climática sobre la que nos alerta la comunidad científica desde hace décadas y lo miramos todo a través del cristal de la actualidad, es posible que caigamos en una suerte de ansiedad, angustia o depresión por un colapso que parece acercarse inexorablemente.

3/5/23

El año del diluvio o la imaginación para un nuevo presente


Mientras leía El año del diluvio, segunda parte de la trilogía de MADDADDAM de Margaret Atwood, tropecé, en un artículo de Alberto Santamaría para Viento Sur, con una cita de Raymond Williams que dice así: “La labor de un movimiento socialista triunfante será una labor en los sentimientos y la imaginación casi en igual medida que en los hechos y la organización. No en la imaginación o los sentimientos en su sentido más débil (el de imaginar el futuro, que es una pérdida de tiempo, o en la vertiente emocional de las cosas).”

Oryx y Crake o el fin de la humanidad como utopía


La adicción o sumisión a la tecnología que impregna la época actual tal vez tenga que ver con un deseo de escapar de nuestro yo, de nuestra condición humana al percibirla como algo defectuoso, conflictivo, perverso, destructivo. De la sobrepoblación a la guerra y el genocidio, la hambruna, la explotación, la violencia de género. La ciencia y la tecnología en la modernidad se han asumido como elementos de progreso contradiciendo el mito clásico de Prometeo. Solo ante la evidencia de las crisis climática y energética las posibilidades que ofrece la cuarta revolución industrial se están convirtiendo en un nuevo campo de batalla. ¿Nos permitirá la tecnología superar todos los retos que tenemos por delante? ¿O por el contrario la fe ciega en una ciencia todopoderosa nos impedirá emprender las medidas políticas necesarias?

2/5/23

Arde Torrevieja: memoria de la distopía


En mi memoria, la ciudad alicantina de Torrevieja está irremediablemente ligada al concurso televisivo Un, dos, tres. El momento en el que Mayra Gómez Kemp terminaba de leer la tarjeta ganadora y anunciaba “un apartamento en Torrevieja, Alicante”, suscitaba estimulantes imágenes indefinidas de luminosa felicidad entre los aplausos del público y el jolgorio generalizado. Con el tiempo llegué a entender el valor simbólico y político de un lugar convertido en acontecimiento, como el de tantos otros lugares de la geografía española híper explotados por el turismo masivo.

21/3/23

Los cuatro caminos de Ursula K. Le Guin


Culpa y perdón son solo palabras. Como toda palabra responden a un consenso, tan antiguo como el lenguaje mismo. En algún momento perdido en el tiempo un grupo de individuos que conformaban una comunidad decidieron que aquello que recogían del suelo y lanzaban como arma de defensa y de caza se llamaría piedra, que ese animal veloz al que cazaban para alimentarse de su carne y vestirse con sus pieles se llamaría gacela, que los seres que andaban erguidos con un órgano sexual que les colgaba entre las piernas se llamaría hombre y los seres que no disponían de ese órgano se llamarían mujer. Así, palabra tras palabra, objeto tras objeto, emoción tras emoción, concepto tras concepto.

20/3/23

La trilogía de Bas-Lag y el relato de la revolución


¿Cómo construir el relato de la revolución? No de una revolución concreta sino de la revolución como proceso histórico que planea sobre la sociedad de clases. Podría ser que China Miéville quisiera abordar esta cuestión al escribir la trilogía de Bas-Lag, una obra que le encumbró como escritor de fantasía y ciencia ficción logrando para cada una de las novelas que la componen algunos de los galardones internacionales más importantes del género.

9/3/23

Las Crónicas Marcianas Anti-Musk de Ray Bradbury


La imagen muestra un cohete aterrizando en vertical sobre una plataforma de lanzamiento. Los retro-propulsores rugen con una fuerza que no podemos escuchar pero sí sentir. El fuego se apaga y la enorme nave se detiene otra vez sobre la superficie. Dura un segundo. Una explosión repentina convierte en chatarra chamuscada el tercer prototipo con el que Elon Musk pretende llevar al ser humano a la Luna y luego a Marte. En la siguiente imagen el propio Musk baila eufórico ante sus seguidores: no solo las personas a cargo del proyecto, nosotros también, el público atónito, simples mortales condenados a permanecer en una desolada Tierra mientras multimillonarios risueños brindan con champán desde su nuevo edén marciano.

El pasado como premonición. Reseña de El último hombre


En el año 2093, una terrible plaga diezma la humanidad. Donde más terriblemente golpea, tormentas e inundaciones acrecientan la catástrofe. No hay lugar sobre la tierra que albergue un refugio. A veces la fantasía se convierte en premonición por la implacable acción del tiempo. Mejor dicho, el paso del tiempo y la acción de la historia, de una sociedad que está viendo como la distancia entre presente y futuro se reduce vertiginosamente.

23/1/23

Más allá del fin de la naturaleza. Sobre Mad Max y El planeta inhóspito de David Wallace-Wells


He vuelto a ver Mad Max Fury Road. La película es un prodigio de la narración cinematográfica, con un ritmo trepidante al servicio del drama y los personajes, una realización depurada y certera, un rigor estético que nos adentra en cuestiones fundamentales de nuestro pasado, presente y futuro. A través de una épica que invierte el tópico del héroe solitario, plantea una reflexión sobre la familia, la cooperación solidaria y los cuidados como último bastión de la civilización humana, frente a la decadencia moral del poder surgido de la acumulación de los recursos en unas pocas manos.

3/8/22

El meñique de la señora Waterford


Dice Margaret Atwood que cuando escribió su novela El cuento de la criada, se aseguró de que todo lo que ocurriera a sus personajes hubiera ocurrido de verdad alguna vez en la historia. Un planteamiento que nos deja un terreno muy basto a la hora de dilucidar qué elementos de la atroz república de Gilead sirven para hacer paralelismos con el Patriarcado realmente existente, ya sea en monarquías teocráticas totalitarias como Arabia Saudí o en países liberales supuestamente democráticos como el nuestro. Sin embargo, este tipo de comparaciones se quedan en la superficie ante una ficción que pretende ir mucho más allá de una simple metáfora del presente.

20/6/22

El marido de la criada


No pretendo escribir, a estas alturas, una reseña de la novela de Margaret Atwood que ya mucha gente conoce, aunque solo sea por su serie de televisión. Pero hay una escena en el libro que me llamó especialmente la atención. Cuando la vil república de Gilead está empezando a formarse, las mujeres son apartadas del mundo del trabajo y sus cuentas confiscadas. El marido de la protagonista, para tranquilizarla y mitigar su angustia, le asegura que él va a ocuparse de todo, que no la va a dejar sola. Cuando tiempo después, convertida en la criada Defred, nos relata su historia, recuerda cómo se dio cuenta de que su marido no se sentía especialmente incómodo con la nueva situación. Solo ella vivió con intensidad la brutalidad de una medida que la arrancaba de su vida pasada para catapultarla a una vida de opresión y servidumbre.

14/9/21

MIDNIGHT, TEXAS Donde los monstruos se esconden de Trump


La ficción fantástica contemporánea lleva algunos años reinterpretando los mitos clásicos de forma poco ortodoxa. Convertir a Van Helsing en un joven y guapo guerrero al servicio secreto de la iglesia, a Sherlock Holmes en un experto en artes marciales, mezclar al capitán Nemo con el Dr. Jekyll, Mr. Hyde, Mina Harker y Dorian Grey, poblar el mundo de vampiros de todo tipo, buenos y malos, que andan bajo la luz del sol y beben sangre artificial, o convertir los mitos griegos en adolescentes de familias desestructuradas, son solo algunos ejemplos de los múltiples pastiches que hemos podido ver últimamente. Las series de televisión no se han quedado al margen de este fenómeno. Penny Dreadful o True Blood dan fe de un potencial narrativo y dramático que el cine no ha sido capaz de alcanzar.

23/4/18

The Walking Dead o la irresistible necesidad de matar a un niño

En 1976 el director Chicho Ibáñez Serrador estrenó la película ¿Quién puede matar a un niño? una historia en la que los niños y niñas de una isla enloquecen y asesinan a sus habitantes mayores de edad. El éxito de esta macabra empresa se debe a una cuestión de índole moral. Aun ante la evidencia del peligro inminente, ninguna de las personas de la isla es capaz de matar a un niño, ni siquiera para defender la propia vida. La película aborda así un tabú cinematográfico, el de la violencia explícita contra menores, para darle la vuelta y utilizarlo como recurso narrativo. La incapacidad de las personas adultas para superar su mirada sobre la infancia, que se asocia inevitablemente a la inocencia, les impide reaccionar ante la amenaza real.